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15 de agosto de 2008

Oxicorte

Recuperando un poco aquellos métodos de mecanizado como el brochado o la electroerosión, no hemos de olvidar otro mucho más común; el oxicorte.

Una combustión común de gas y aire nos puede dar una temperatura máxima de llama del orden de unos 350-450 ºC, suficiente para fundir algunos metales de bajo punto de fusión como el estaño ó el plomo. Pero ¿Y si queremos cortar acero?

Basándonos en el principio de la oxicombustión, lo más generalizado es emplear un soplete conectado a dos botellas. Una de acetileno, y otra de oxígeno.

La pureza de esta combustión genera una temperatura de llama del orden de los 2500ºC, suficiente para que el acero se deshaga como si de cera se tratase.

Pero atención: si algún día trabajas con este método de soldadura, has de ir completamente protegido con prendas adecuadas desde la cabeza hasta los pies. Una gota de acero fundido puede saltar - y con frecuencia saltan - provocando sobre tu piel una sensación... nada agradable.:D

28 de agosto de 2005

Brochado

Hace ya un algún tiempo comenté en qué consistía el proceso de mecanizado por electroerosión.

Existe otro método con resultados similares pero totalmente diferente. Este método es el brochado.
En el brochado, una herramienta con muchas cuchillas (puede que un centenar) unidas a una barra, agrandan un pequeño agujero. Cada una de estas cuchillas sobresale un poco más que la anterior, de modo que cada una va ensanchando un poco más el orificio y dándole la forma deseada.



Este proceso permite realizar también agujeros no circulares (cosa imposible con un taladro convencional). Para conseguir un buen resultado, en los primeros dientes hay grandes escalonamientos que producen un fuerte desbaste. Los últimos dientes están practicamente alineados para pulir el interior del orificio.



A diferencia del mecanizado por electroerosión, el brochado exije que la pieza sea traspasada de un lado al otro.

Este proceso puede ser un poco caro debido a la dificultad de fabricar la herramienta a medida. Pero permite realizar grandes tiradas (cientos de miles de piezas) en un tiempo muchísimo menor que otros.

14 de junio de 2005

Electroerosión

Este proceso permite la fabricación de piezas que, de otra forma, serían imposibles.
Si te pregunto cómo harías un agujero circular o cónico en un bloque de metal, seguramente me dirías que con algún tipo de taladro. Pero.. ¿Cómo harías un agujero con forma triangular? ¿y con forma de estrella de muchas puntas?
Si la pieza es fina podríamos hacerlo con un golpe seco de prensa, pero si no es el caso, hemos de recurrir al uso del mecanizado por electroerosión.

El proceso consiste en una herramienta de cobre con la forma del agujero que vayamos a realizar (este "macho" es relativamente fácil de fabricar).
Tanto la herramienta como la pieza a mecanizar se introducen dentro de un líquido dieléctrico. Si hacemos circular una descarga electrica de elevada intensidad y frecuencia, se formará un arco eléctrico entre la herramienta y la pieza, sin necesidad de que estas se toquen.



Este arco funde la pieza (bueno, mejor dicho la carboniza, debido a las altísimas temperaturas que pilla) y permite seguir penetrando. A su vez, el propio líquido dieléctrico limpia y retira esa carbonilla que podría alterar el arco eléctrico existente.

El proceso es realmente lento (el avance se mide en micras y puede tardar varias horas en avanzar unos cuantos centímetros). A su favor tiene que es muy automatizable (no precisa supervisión durante el mecanizado), no existe el desgaste de la herramienta al no haber contacto físico y permite muy buenos acabados superficiales y precisión dimensional.