4 de diciembre de 2007

Sistema eléctrico

Un sistema eléctrico siempre está equilibrado. La potencia consumida es la misma que la que se genera. Esto vale para un pequeño circuito como para la red eléctrica de toda Europa.

En casa tenemos cargas eléctrica (bombillas, frigorífico, calefacción, televisión, etc). Esas cargas se unen a las de otras casas, a las de toda la ciudad. Añadimos también las de polígonos industriales cercanos y zonas comerciales.

Todos estos están conectados a una subestación que a su vez se conecta a líneas de alta tensión. Y estas, de una manera u otra, a las plantas de generación.

Lo bueno del sistema eléctrico es que todo está conectado. La lámpara de mi habitación puede ser alimentada con electricidad procedente de un aerogenerador situado a 10 km, de una central nuclear a 300 km ó de una célula fotovoltaica situada 4 países más allá. Todas las compañías eléctricas inyectan energía a la red y todos consumimos de ella. Las cuentas se realizan en función de lo que cada uno inyecta/consume de esta.

Sistema electrico


Ahora bien, en todo este revuelto de cables y cables se producen pérdidas y caídas de tensión.

Unos ejemplos:

A) En el siguiente sistema eléctrico, la demanda de energía en el núcleo A crece de un modo importante. La subestación A está trabajando a plena potencia, aumentan sus pérdidas energéticas y cae levemente la tensión.
La subestación B cubre este déficit de energía y tensión.

B) Ahora la demanda en los núcleos A y B es elevada. Las dos subestaciones no son capaces de funcionar con tanta potencia. Cae la tensión. Al caer la tensión, muchos aparatos se apagan y el consumo disminuye un poco. Pero todavía hay riesgo de daños en la propia subestación (un transformador puede sobrecalentarse y quemarse).
Única solución viable en ese momento: Desconectar a parte de los abonados - por ejemplo, uno de los dos núcleos urbanos-. Son los temidos apagones.

C) Una industria pesada precisa energía eléctrica en grandes cantidades y no puede permitirse cortes de suministro (industria A). Para ello tiene una conexión propia a la red en alta tensión, y es alimentada por varios caminos.

El caso B ocurre porque no ha sido previsto el aumento de demanda o no se han hecho nuevas inversiones en nuevas líneas y subestaciones.

¿De quién es la culpa?
¿De falta de centrales energéticas? Por lo general no. Las centrales pueden estar trabajando al 50% cuando esto ocurre.
¿Fallo en la distribución? Casi siempre sí. Un fallo en alguno de los miles de km de líneas, o una mala previsión del consumo energético de la zona, acompañada de una baja inversión en nuevas líneas y subestaciones.

Aunque podemos generar energía aquí y consumirla a miles de km, no es rentable. Es mejor tener la generación cerca del consumo. Así se reducen las pérdidas en el transporte (suponen un 10-20% de la energía total).

1 comentario:

Alberto dijo...

Como se nota que ya no estas en Mecánica...