9 de febrero de 2006

Discutir. ¿Para que?

¿Cuál es el sentido de discutir? ¿Para que sirve?

Cuando una persona ha quedado con otra para decidir entre dos opciones, suele ir con esta idea en la cabeza: "Yo sé que tengo razón. Puff... Ahora me va a tocar explicárselo todo y convencerle de que se equivoca. Sabiendo lo cabeza dura que es; que cuando se le mete algo entre ceja y ceja no hay quién se lo saque...Veremos"
Bien, con esta mentalidad vas a discutir, pero no a dialogar. Me recuerda a la de los políticos. Todo el día lanzándose sutiles indirectas.

Este planteamiento no es nada bueno. Es pésimo. No podemos ir a dialogar con una persona sobre algo si ya desde un principio no vamos a dar nuestro brazo a torcer.

Ya la R.A.E. explica la diferencia entre dialogar y discutir:



*Dialogar: Hablar en diálogo.
*Discutir: Contender y alegar razones contra el parecer de alguien

Prefiero esta forma de pensar: "Yo tengo mis ideas, creo que estoy en lo correcto. Pero vale, tal vez pueda equivocarme. Al fin y al cabo, todos somos humanos. Intentaré convencerle de que mi opinión es mejor. Pero si veo que sus idea es más sólida, la aceptaré".

Así serás una persona más calmada, la gente te escuchará más atentamente, y no estarás tan estresado/a. Solo te preocuparán las cosas verdaderamente importantes.

Tal vez nunca llegues a ser, así, un gran negociador. Pero es que una cosa es discutir sobre algo poco importante del día a día, y otra es cuando hay intereses IMPORTANTES por medio. Remarco lo de importante porque una cosa es discutir el precio de un contrato que supondrá el éxito o la quiebra de una empresa, y otra muy distinta discutir con tu hermano/a sobre a quién le toca hoy poner la mesa.

Yo procuro no entrar nunca en una discusión. Para mí una discusión entre dos adultos es como una discusión entre dos niños de siete años. Prefiero mantenerme por encima de todo eso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

al discutir es un enfrentamiento y se pone en juego no solo la materia a tratar, sino la supremacía y dominio de uno. Cualquiera que comience con intención de dialogar", y se encuentre con alguien que quiere discutir se encontrará en un callejón sin salida. La opción más acertada sería: pasar del tema, ante la falta de predisposición al entendimiento. Pero he aquí que (en concordancia con el dicho "quien calla otorga") la mayoría de los sujetos con los que nos encontramos siguen pensando que tienen razón y que por ello no estás dispuesto a empezar, continuar o acabar la discusión. Ambos pierden siempre. Él, por partida doble: por perpetuar su erroneo, pero "demostradamente" correcta manera de actuar, y TÚ por no haber tenido la oportunidad de contrastar tu opinión.

Bicholoco dijo...

Tal vez el que iba con intención de dialogar no haya propuesto su idea.
Pero como no han llegado a un acuerdo, se verán obligados a aplazarlo.
Vale con un "OK. Yo he venido a dialogar, no a discutir".

La otra persona puede decir "vale, tienes razón. Dialoguemos" ó decir "No me digas como he de hablar".

En este último caso, no habrá diálogo posible. Mejor aplazarlo para otro momento.

Al menos, así lo veo yo. De todas formas, influye la educación y el tono que usemos.